PURÉN INDÓMITO. FERNANDO ÁLVAREZ DE TOLEDO ó DIEGO DE ARIAS SAAVEDRA. 1629. XVII
Canto I
El
gobernador de Chile don Martin Oñez de Loyola se hallaba en la ciudad de la
Imperial cuando supo que los indios de Ongol se habian sublevado y dado muerte
a dos soldados españoles del fuerte de este nombre . Resuelve salir a
castigarlos , pero los indios tienen noticia de sus propósitos y espían sus movimientos.
Presajios celestes que anunciaron su muerte en Chillan . El gobernador siguió
su marcha hasta Curazaba, donde fue sorprendido por el ejército araucano.
En la
Imperial ciudad Loyola estaba
Con su
gallarda gente apercibida
Para salir
al punto que aguardaba
Contra la
fuerza idólatra crecida;
Estando en
esto nueva le llegaba,
Que fué para
su gusto desabrida,
De como
Longotoro se había alzado,
Y a dos
soldados nuestros degollado.
Que sin
recato ni órden se salieron
De su
presidio fuerte desmandados ;
A ciertos
frutillares cerca fueron
Solo a cojer
frutilla descuidados :
Unos indios
amigos que los vieron
Sin recelo
ninguno y desarmados
Las cabezas
a entrambos les cortaron
Y con esta ocasión se rebelaron.
2
El capitán
Vallejo envió el aviso
Con amplia relación
de todo el caso
Pidiéndole
con ella que al proviso
A reparar el
daño tienda el paso:
La estafeta
infiel primero quiso
Torcer la
recta vía, y dar de paso
A los
purenes bélicos la nueva
De la
embajada que Loyola lleva.
Son los
purenes gente belicosa
Y cabeza de
todos los chilcanos,
En una gran
laguna cenagosa
Viven toda
cercada de pantanos:
Han gozado
de vida licenciosa
Sin haber
tributado a los hispanos;
Arauco y
Tucapel se les sujetan,
Y las demás
provincias les respetan.

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