LA BATALLA DE BAILÉN. APARISI Y GUIJARRO. 1851.
Numen de Sinaí santo y austero Que en noche solitaria, De moribunda luna al vacilante Misterioso lucir, aun apareces En la cumbre del Líbano gigante , Del Dios de los egércitos diciendo Las grandes iras sobre el polvo humano Rebelde á su poder; i Númen tremendo ! Canta la escelsa hazaña Con que al indigno ultrage de un tirano Apoyada en su Dios respondió España Y ante la Europa atónita su frente Con divina aureola Triunfando levantó, reverdeciendo De San Quintin la palma refulgente Y el laurel inmortal de Cerinola . Lo vió la tierra y alegróse, en tanto Que pálida y bañada en mustio llanto Sus hijos insepultos La Galia contempló , y en ansias fieras Sobre sus rotos míseros pendones Gloriosas tremolar nuestras banderas .

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