JOAN DESSI. LA DIVINA SEMANA O SIETE DÍAS DE LA CREACIÓN DEL MUNDO. 1610
Señor,
que à torno el cielo rutilante
mueve
tu diestra y poderosa mano
más
que Neptuno el bravo, y inconstante
orgullo
enfrenas, del soberbio Oceano,
y
más que Eolo al suelo en un instante
hieres
con el rigor furioso, insano
de
los vientos, indómitos, que encierras,
y
sueltas en cavernas, y altas sierras.
Entra
en mi pecho, el corazón me apuras
con
el valor de tu sciencia,y arte,
y
augmentarás con ella la hermosura
de
mi Musa, y tu estilo en toda parte;
tu
espíritu me inflame en llama pura,
y
tus dones graciosos que reparte,
iunte
en mi acento, y tanto le levante
que
el origen del mundo, al mundo cante.
Concedeme,
o gran Padre omnipotente,
que
en breues cartas la beldad descriva
de
todo el universo,y la excellente
hermofura
de aquella imagen biva
que
tu grande saber pintò en su frente
la
mire, y lea, y que mi pluma escriva
lo mas raro de aqueste grande abysmo,
y que enseñando enseñe yo à mi mismo.

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